La Vuelta al Cole

Aunque nos cueste reconocerlo ya estamos todos en modo otoño. Como cada año, nos resistimos con uñas y dientes a dejar pasar las vacaciones y esto, queramos o no, nos pasa factura. No creo que haya nadie que se haya librado alguna vez de sufrir la ya conocida crisis postvacacional. Hasta ahí, nada nuevo ¿verdad? Lo que sí os puede parecer nuevo es que tu mejor amigo también se vea afectado por esta terrible energía.

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   Esto ocurre principalmente por dos razones.

  1. La primera razón es que, como ya he indicado en algún que otro post, todo lo que nos afecta a nosotros les afecta a ellos. Si tú estás inmerso en una gran crisis otoñal, tu perro o gato intentará aligerar la mochila (de forma energética) y, como consecuencia, él también caerá en la misma energía letárgica.
  2. La segunda razón, y no menos importante, es que para él también habrá un gran cambio. Esta idea te la detallo a continuación.

   Si es gato y te has ido de vacaciones, habrá estado solo gran parte del tiempo, y al volver tú, tiene que gestionar todo un nuevo tropel de energías. Si en cambio (como es mi caso), te has quedado en casa disfrutando de la ciudad, se habrá acostumbrado a tenerte en casa mucho más tiempo y necesita acostumbrarse a que faltes unas diez horas diarias y vuelvas a casa con una energía terriblemente distinta (por no decir peor).

   Los perros también se ven afectados. Si te lo has llevado de vacaciones, seguramente habrá disfrutado como el que más. Que tanta diversión halla llegado a su fin le habrá afectado igual o más que a ti y no llevará nada bien el verse, otra vez, encerrado más de diez horas al día en casa. Por el contrario, si ha estado en un hotel canino la vuelta a casa implica (otra vez) un montón de cambios a los que adaptarse y eso también es difícil de llevar.

   Mi recomendación. Lo primero es que observes a tu mejor amigo a ver cómo se está tomando eso de la vuelta al cole. Si le ves un poco alicaído durante unos días, intenta pasar con él el mayor tiempo posible para que no lleve tan mal eso de la adaptación.
En caso de que ni si quiera haciendo esto se le pasa el síndrome postvacacional, lo mejor es que te pongas en contacto conmigo o con tu terapeuta holístico de confianza para que le ponga un tratamiento de Flores de Bach. Ya verás que en quince días, tu mejor amigo vuelve a ser el de siempre.

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